Guía de Paraty · La ciudad
Paraty: guía de la ciudad y sus tesoros
El centro histórico está a unos 200 metros del hotel, al otro lado del puente. Lo esencial se conoce en pocas horas, pero Paraty se disfruta más sin prisa: temprano por la mañana, cuando las calles están vacías, y al final de la tarde, cuando se encienden los faroles.

Un poco de historia
El poblado nació en el siglo XVII entre dos ríos, el Perequê-Açu y el Mateus Nunes, en tierras donadas con la condición de que se construyera una capilla a Nossa Senhora dos Remédios, que sigue siendo la patrona. Obtuvo el título de villa en 1667. A finales del siglo XVII se convirtió en el puerto del Caminho do Ouro (Camino del Oro): el oro de Minas bajaba la sierra y se embarcaba aquí hacia Río y Europa, y subían herramientas y personas esclavizadas traídas de África.
A comienzos del siglo XVIII un camino nuevo, directo hasta Río, se llevó el oro. Paraty pasó a la caña y la cachaça, después al café del Vale do Paraíba, y entró en decadencia a finales del siglo XIX, con el ferrocarril y la abolición de la esclavitud. Quedó casi aislada durante unos cien años, y fue ese aislamiento lo que preservó la ciudad. El redescubrimiento llegó con la carretera a Cunha, reabierta en 1964, y con la Rio–Santos, en la década de 1970.
La ciudad está protegida por el IPHAN (el instituto del patrimonio histórico de Brasil) desde 1958 y es Monumento Nacional desde 1966. En 2019, "Paraty e Ilha Grande: Cultura e Biodiversidade" se convirtió en Patrimonio Mundial de la UNESCO, el primer sitio mixto (cultural y natural) de Brasil. Paraty es también Ciudad Creativa de la Gastronomía de la UNESCO desde 2017.
El centro histórico
Las calles están empedradas con piedras irregulares, los "pés-de-moleque", y el centro está cerrado a los autos. En las mareas más altas, sobre todo con luna llena y luna nueva, el agua del mar entra en las calles más bajas. Se dice que las calles se trazaron así a propósito, para que la marea lavara la ciudad; es la historia que todos cuentan, pero nadie la ha comprobado.
Las cuatro iglesias retratan la sociedad colonial, cada una de un grupo:
- Santa Rita (1722), construida por hombres pardos (mestizos) libertos, es la postal de la ciudad, a orillas de la bahía. Alberga el Museu de Arte Sacra.
- Nossa Senhora do Rosário e São Benedito (a partir de 1725), la iglesia de las hermandades de negros esclavizados.
- Matriz de Nossa Senhora dos Remédios (1787–1873), la mayor, con las torres que nunca se terminaron.
- Nossa Senhora das Dores (1800), la "Capelinha" de la élite, en la Rua Fresca, frente al mar.
Casa da Cultura. Una casona de 1754 convertida en centro cultural, con exposiciones sobre la historia y la gente de Paraty. Entrada gratuita, de martes a sábado.
Forte Defensor Perpétuo. Está en el Morro da Vila Velha, donde surgió el primer poblado, de nuestro lado del río, en el Pontal; se sube a pie por un camino en la selva. Arriba: cañones antiguos, un pequeño museo y vista a la bahía. Entrada gratuita.
Trilha do Caminho do Ouro. Un tramo del camino original empedrado, en la Penha, en la carretera a Cunha. Atraviesa tierras privadas, por eso solo se visita con guía autorizado: un paseo tranquilo de unas tres horas.
Cachaça
Paraty llegó a tener unos 150 alambiques (destilerías de cachaça) a comienzos del siglo XIX, y "paraty" fue sinónimo de cachaça. En 2007 la cachaça de Paraty recibió la primera Indicación de Procedencia de cachaça del país, y en 2024 la Denominación de Origen. Algunos alambiques reciben visitantes, entre ellos Maria Izabel (con cita previa), Engenho D'Ouro, Pedra Branca, Paratiana y Coqueiro, este de 1803. En agosto la ciudad celebra el Festival da Cachaça, Cultura e Sabores.
Dónde comer

El plato de Paraty es el peixe com banana (pescado con banana), de la tradición caiçara (la cultura de los pescadores de la costa), y la banana aparece en muchas cosas, de la paçoca al postre. Nuestros favoritos:
- Banana da Terra, en el centro histórico: la chef Ana Bueno sirve cocina caiçara desde hace más de 30 años. Es el lugar del peixe com banana.
- Quintal das Letras, en el centro histórico, el restaurante de la Pousada Literária: para una cena especial.
- Thai Brasil, en la Rua do Comércio: cocina tailandesa con ingredientes locales.
- Fazenda Bananal, en la Estrada da Pedra Branca, a pocos minutos de la ciudad: almuerzo en la hacienda, con lo que se cultiva allí. Abre de martes a domingo, con reserva.
Consejos prácticos
- Calzado: zapatillas o sandalias bien sujetas al pie, con suela firme. Con tacones, en estas piedras es imposible.
- Auto: se queda en el hotel, que tiene estacionamiento (algo raro en el Pontal); el centro está cerrado a los autos.
- Muelle: los paseos en barco salen del muelle turístico, a pocos minutos a pie.
- Terminal de autobuses: en la Rua Jango Pádua, cerca del centro histórico.
- Taxi: Uber funciona mal en Paraty; los taxis tienen precio fijo.
- Guía: en la primera visita, un paseo guiado de unas dos horas por el centro vale mucho la pena.
Actualizado en septiembre de 2026